El Pastor León ora específicamente por problemas en la columna, atando espíritus de dolor, hernias, artrosis y escoliosis en el nombre de Jesús.
Invita a los presentes a agacharse al piso como prueba de curación, uniendo fe colectiva.
Recopila testimonios de fieles curados de hernias de disco, dolores crónicos, caídas y limitaciones motoras que ahora desaparecieron.
Declara que el diablo perdió la batalla y exhorta a ordenar al mal no regresar, anunciando más oraciones.
Presenta una "novela de la vida real" como transición.