El panelista lanzó un fuerte monólogo criticando al gobierno de Javier Milei por restringir el acceso de periodistas a la Casa Rosada, acusándolo de odiar al periodismo y querer cerrarle la sala de prensa permanentemente.
Denunció como una "pelotudez" y "mentira impuesta" la historia de espías rusos que justificó las sanciones a periodistas, incluyendo la posible suspensión de acreditaciones, y comparó a Milei con un "pichón de dictador" que empieza prohibiendo a quienes piensan distinto.
Tildó a Manuel Adorni de "periodista fracasado" y "ridículo" que nunca ejerció el oficio, y acusó al gobierno de estar lleno de "psicosis" y "esquizofrenia", con paranoia por espías en todos lados, mientras la gente pasa hambre y cierra empresas.
El conductor criticó también a gobiernos anteriores como el de Cristina Kirchner por censuras pasadas, pero insistió en que este gobierno liberal no defiende la libertad de expresión, y llamó a los periodistas a marcarle los puntos sin justificaciones.
Advirtió que rasgos autoritarios rompen las pelotas y que no votaría más a Milei, exigiendo foco en pobreza, jubilaciones y economía en vez de perseguir a la prensa.