Más de 500.000 fans colmaron las calles de Buenos Aires para ovacionar a Franco Colapinto en el Roadshow Buenos Aires 2026, primera exhibición de Fórmula 1 en Argentina desde 2012 tras 14 años sin presencia de la categoría.
Colapinto realizó trompos a alta velocidad con el Lotus E20 Alpine, réplica de la flecha de plata de Juan Manuel Fangio, y un recorrido final en camión saludando a la multitud eufórica que coreaba su nombre pese a un pequeño fuego en el auto extinguido rápidamente. Su manager María Catarineu vaticinó que será campeón mundial, destacándolo como el piloto más humano y humilde.
La organización fue impecable con ingresos y egresos controlados, sin trapitos ni incidentes, policía eficiente y grúas removiendo autos mal estacionados. Entrevistados de todas las edades, desde abuelos nostálgicos de Reutemann hasta niños tiktokers, llegaron de Mar del Plata, Mendoza, Santa Fe, Santiago del Estero y Quilmes, comprando merchandising como gorras y remeras a precios accesibles.
Panelistas y móviles destacaron el carisma de Colapinto, de 22 años próximo a 23, su futuro prometedor en Alpine pese a no sumar puntos aún, y la unión generacional similar al Mundial de Qatar. El rugido del motor V8 emocionó a todos, vibrando como "música" y combustible espiritual para la próxima carrera en Miami.