En Argentina, uno de cada cinco hogares es inquilino y los jóvenes enfrentan dificultades para independizarse: una familia tipo necesita 1.434.464 pesos mensuales para no ser pobre, mientras un adulto solo requiere cerca de medio millón en Gran Buenos Aires.
El 16,8% de mujeres de 14-29 años está desocupada, contra 16,2% de varones; el 16,5% de trabajadores busca empleo extra y la informalidad supera el 43%, con pobreza al 28,2% e indigencia al 6,3%.
Aunque un trabajo no garantiza independencia, más del 50% de hogares en 31 aglomerados urbanos carecen de tres servicios básicos; los jóvenes suman ingresos familiares en vez de mudarse, agravado por costos altos.
La comodidad de vivir con padres se combina con números que no cierran, impidiendo salida del hogar a los 18 años pese a empleo.