Un hombre armado irrumpió en el hotel Hilton de Washington durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca e intentó matar a Donald Trump, pero fue reducido por el Servicio Secreto antes de llegar al salón, según el exembajador Diego Gerard.
El agresor, calificado como lobo solitario por Trump, ingresó al lobby con varias armas, disparó e hirió a una persona, evocando el atentado de 1981 contra Reagan en el mismo hotel. Gerard minimizó fallos de seguridad, destacando que es un lugar público con miles de invitados y riesgos inherentes al cargo presidencial.
Trump culpó en conferencia a la retórica de izquierda, pero Gerard rechazó vincularlo a discursos de odio, afirmando que ocurren en democracias con pasiones y loquitos sueltos, como atentados a presidentes y candidatos en todo el mundo. No hay seguridad perfecta y presidentes deben contactar al público.
Panel debatió si afecta política exterior o seguridad futura, mencionando guerras globales y venta libre de armas en EE.UU. Trump usó el incidente para justificar salón de baile en Casa Blanca por capacidad.