Un hombre de 31 años, profesor y diseñador de videojuegos, irrumpió disparando en la cena anual de periodistas en el Hotel Hilton de Washington, donde estaba Donald Trump por primera vez en su presidencia. El atacante corrió 18 metros por el lobby con escopeta y pistola, pero fue reducido sin herir a Trump, aunque impactó a un agente del servicio secreto.
El Servicio Secreto activó el protocolo: escudo humano alrededor de Trump, evacuación del vicepresidente y separación de la línea de sucesión presente, incluyendo al presidente de la Cámara y secretarios. El agresor dejó un manifiesto acusando a Trump de pedófilo y traidor, enviado a familiares y amigos, con resentimiento contra el cristianismo.
Mauricio Zabalza reportó desde EE.UU. que el atacante se hospedó en el hotel como turista, compró armas recientemente y no pasó controles de seguridad pese a la presencia presidencial. Trump denunció odio anticristiano; analistas ven grieta extrema agravada por armas fáciles.
El evento, tradición humorística entre presidente y prensa, se interrumpió en vivo ante 200 periodistas; canales latinos cortaron transmisiones deportivas. No hay teorías conspirativas confirmadas.