Gladys, la bomba tucumana, es acusada de copiar diseños de uñas de un salón en Tucumán, donde frecuentaba y luego abrió su propio local reproduciendo lo mismo.
Las dueñas del salón original se sintieron traicionadas al enterarse, ya que las chicas son amorosas y todo iba bien hasta que Gladys se fue y replicó el estilo. Panelistas confirman que tiene un local de uñas y empanadas.
Karina defiende a Gladys bancándola a muerte, mientras anticipan su impacto en GH.