El panel de LAM juega a adivinar la identidad de una nueva participante para Gran Hermano, descrita como una figura mujer del medio con más de 40 años, casada pero sin pareja actual, madre de hijos y con escándalos previos.
Los panelistas dan pistas como que vino al programa en varias ocasiones, tuvo problemas de maquillaje el primer día, peleas con otras figuras y trabaja en noticiero con periodistas. Finalmente, confirman que ingresa Gladys, la bomba tucumana, destacada por su personalidad explosiva y sexual.
Anticipan que levantará el ánimo en la casa, cocina bien y trae quilombos, con amigos contentos por su llegada y anécdotas como asados y viajes.