El FBI realiza allanamientos en el vecindario del atacante Cole Thomas Allen, de 31 años, ingeniero y docente que intentó asesinar a Donald Trump y todo su gabinete durante la cena anual con corresponsales en el Hotel Hilton de Washington. Videos de seguridad muestran al agresor corriendo armado, ensamblando su arma en el hotel, pasando tres controles de seguridad mientras agentes del Servicio Secreto reaccionan con demora y policías locales corren en direcciones opuestas.
La hermana del atacante entregó un manifiesto donde Allen justifica su plan de atacar al gobierno estadounidense, llamando a Trump "pedófilo, violador y traidor", priorizando funcionarios del gabinete excepto el director del FBI Patel, e instruyendo incapacitar no letalmente a agentes con chalecos antibalas. Viajó armado desde Los Ángeles a Washington en tren, se hospedó 48 horas antes en el hotel sin chequeos adecuados, y mintió a familia y colegas sobre una "emergencia personal".
Trump reveló en entrevista que se resistió inicialmente a la evacuación, queriendo observar la situación, y tardó 20 segundos en salir pese a cinco disparos, mientras el vicepresidente fue sacado de inmediato. Panelistas critican fallas "groseras" del Servicio Secreto, ausencia de renuncias 24 horas después, y vulnerabilidad pese a presencia de todo el gabinete, FBI y secretarios. Se menciona solidaridad de Barack Obama y demócratas, y riesgos de "lobos solitarios" en clima de violencia política.
Imágenes crudas muestran caos con invitados de gala evacuados por puertas laterales, descontrol entre fuerzas federales y locales, y especulaciones sobre redes sociales radicalizadoras, aunque no hay evidencia de cómplices ni terrorismo internacional. El tercer intento contra Trump en dos años expone improvisación en seguridad de alto nivel.