La clínica en Villa Ballester, apodada "clínica del horror", permanece abierta pese a un allanamiento el viernes donde hallaron ocho fetos de bebés, algunos desmembrados, en bolsas de consorcio.
El caso surgió por la búsqueda de una nena de 12 años embarazada de 32 semanas de Santiago del Estero, ubicada allí con su madre analfabeta vía una ONG; el director negó su presencia inicialmente.
La madre ignoraba el destino del bebé nacido, en contexto de abusos sexuales infantiles y posible red de venta ilegal de bebés, con intervención de policía bonaerense de delitos complejos.
Santiago Martela reportó en vivo entrada de personal para turno nocturno y luces encendidas, cuestionando por qué no se clausuró la clínica.