La ciudad de Belice, independiente de Inglaterra desde 1981 y descubierta por Cristóbal Colón en 1492, cuenta con el segundo arrecife coralino más grande del mundo, ruinas mayas, playas de arena blanca, deportes náuticos y una barrera coralina a pocos metros de la costa caribeña al sur de México y norte de Guatemala.
El puerto central recibe turistas con música alegre, comercios, hoteles frente al mar, vida urbana caótica, la Corte Suprema y Administración de Puerto en la plaza principal. La Catedral de St. John's, fundada en 1812 y consagrada en 1826, es la primera iglesia católica anglicana en la antigua Honduras Británica, un sitio histórico con arquitectura inglesa tradicional.
En Playa Cucumba, un parque de entretenimientos ofrece paseos interactivos sobre atractivos del país, recreaciones mayas (hasta 2 millones de mayas vivieron allí en su apogeo), yates de lujo, playas con aguas transparentes, toboganes gigantes, música, tragos y selva. El país mezcla cultura maya, buceo profesional en el arrecife y vida urbana poco conocida.
Los visitantes disfrutan adrenalina, diversión y energía local en este destino centroamericano con idioma oficial inglés, criollo beliceño y español. El recorrido destaca su potencial turístico con playas continentales caribeñas y promesas de regreso.