La intención de siembra de trigo para el ciclo 26-27 alcanza 6,5 millones de hectáreas, un 3% menos que el año anterior por altos costos de insumos y combustibles elevados por la guerra.
A pesar de la caída, supera el promedio histórico como cultivo de servicio, aunque rendimientos podrían bajar por paquetes tecnológicos reducidos.
Condiciones iniciales favorables con agua y frío benefician el arranque, pero el clima final del ciclo, incluyendo posible Niño, será clave.
Campañas previas de trigo, maíz (60-70 millones de toneladas) y soja fueron exitosas.