El Pentágono estima que el desminado del Estrecho de Hormuz podría tardar hasta seis meses, según fuentes anónimas citadas por The Washington Post. Irán habría colocado unas 20 minas en una zona de 1.400 kilómetros cuadrados declarada peligrosa por los Guardianes de la Revolución.
Durante ese período, el estrecho permanecería cerrado por seguridad, afectando gravemente los mercados energéticos globales. Donald Trump afirmó que Irán retiraba las minas con ayuda de Estados Unidos, pero Teherán no lo confirmó.