El mercado de fitosanitarios, insumos como herbicidas y fertilizantes para el agro, alcanzó un máximo histórico de 4 mil millones de dólares en 2022 impulsado por la guerra Rusia-Ucrania que elevó precios de granos y commodities.
En 2023 y 2024 hubo una caída fuerte por inflación y stocks acumulados, ya que productores y empresas estoquearon para evitar pesos devaluados, creando una burbuja que no reflejaba el mercado real argentino de 2.200-2.400 millones de dólares.
El 2025 y 2026 muestran normalización con ventas moderadas, eliminando jugadores no competitivos en un proceso de "zaranda" necesario para eficiencia, coincidiendo con la estabilización macroeconómica.
La guerra en Oriente Medio afecta precios de agroquímicos como commodities, pero el ciclo 26-27 promete ser muy bueno con mercados normalizados.