Jessica Maciel, ex participante de Gran Hermano, reveló en una entrevista que sufrió un ataque de pánico y salió del reality por una denuncia falsa armada por 17 personas de Tucumán vía grupo de WhatsApp, que la acusaban de agresión y proxenetismo. La denuncia fue desestimada al comprobarse que las declarantes fueron coaccionadas, y ahora enfrenta falsos testimonios en fiscalía.
Maciel expuso previamente en San Miguel una red de trata que reclutaba chicas jóvenes, las adictaba a drogas para prostitución forzada, con conexiones en Salta, Jujuy y Tucumán. Las víctimas declararon que las obligaban a drogarse, vender droga en deuda mortal y pasar de ciudad en ciudad en grupitos, lo que causó múltiples muertes, incluyendo la de su hermana por un agujero en el cerebro provocado por cocaína excesiva.
Sufrió intentos de asesinato tras sus denuncias: la quisieron rematar en un hospital tras apuñalada en un pulmón, amenazas de tiros por ventana, visitas mafiosas a su casa durante tres meses. En pandemia, recibió escraches falsos con fotos de chicas golpeadas. Una denunciante confesó en comisaría ser amenazada para acusarla de manejar ruta de prostitución.
Maciel entró a Gran Hermano sabiendo riesgos de redes sociales, pero la denuncia la desequilibró pensando en su familia, esposo y suegra sola. Panelistas destacaron la gravedad de falsos testimonios y trata de menores. No se arrepiente de entrar, lo ve como oportunidad para visibilizar y volvería; la invitan de nuevo la semana próxima.