Hombres armados, aliados de Al Qaeda y Estado Islámico, atacaron casas en Mali desplazándose por la ciudad y disparando a civiles. El ejército recuperó el control tras explosiones y disparos antes de las 6 de la mañana.
Testigos describieron pánico y locura por los ataques complejos y simultáneos. La ONU reportó la magnitud de la operación contra el gobierno militar.
El país africano enfrenta violencia constante.