Nick Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Propietarios Cubanos en el Exilio, asesora familias que perdieron propiedades tras 1959; ahora ven esperanza en Washington para restitución como en Europa del Este.
Familias como la de Raúl Valdés Pauli, exalcalde, fueron expulsadas de bancos e industrias en 1960 por agentes armados que declararon todo "propiedad de la revolución".
Organizaciones argumentan que la restitución es moral y económicamente viable para una Cuba post-castrista, evitando deudas y devolviendo propiedades a privados tras décadas de colectivismo destructor.
Desafío incluye cientos de miles de reclamaciones, muchas de herederos; preocupación por negociaciones sin exiliados.