Por primera vez, la Unión Europea adoptó un plan de vivienda asequible y nombró un comisario ante el disparo de precios desde 2013, con alquileres por las nubes en ciudades como Barcelona por especulación y alquiler turístico.
En Barcelona, profesor Chema enfrenta desahucio porque un fondo de inversión compró su edificio para co-living de corto plazo a precios elevados; batalla legal contra autoridades locales que no regulan lo suficiente pese a apoyo europeo a regular alquileres temporales.
UE invirtió 43 mil millones de euros en vivienda desde 2021; proyectos como cooperativa en Igualada ofrecen alternativa no especulativa, y Fundación Salas construye 1650 viviendas sociales en Terrassa con financiación europea y placas solares.
Comisión estima necesidad de dos millones de viviendas adicionales al año; vivienda sigue competencia estatal, pero Bruselas busca implicarse para evitar "bomba de relojería democrática" por falta de acceso.