La encargada de YPFB en Bolivia, Claudia Kronenbold, renunció menos de un mes tras asumir, exigiendo reestructuración para recuperar la empresa estatal de energía.
La escasez de diésel desde 2023 obliga a conductores a esperar horas, agravada por precios internacionales del petróleo sobre 100 dólares el barril en Brent y West Texas.
El país importa gasolina pagando en dólares escasos, incentivando contrabando al vender barato internamente y caro en fronteras.