El consumo de carne vacuna bajó a 44 kilos per cápita anuales desde 49,5, compensado por más pollo y cerdo que subieron menos que la inflación (carne vacuna +70% vs 30% inflación).
Antonella Cimadini de FADA explica que precios estacionales, exportaciones estables y medidas pasadas restrictivas impactan; Argentina sigue alto en región tras Uruguay. No influyen veganos, es efecto precios pese a salarios reales caídos.
Históricamente cayó de 100 kilos hace décadas por sustitución proteica. Mónica Katz confirma proteínas equivalentes salvo hierro (mejor en roja), critica bajo consumo pescado (7 kg) pese costas y carga impositiva alta.