Cuatro delincuentes mataron a Agustín Rivero, un estudiante de 21 años, de un disparo en el abdomen para robarle su celular en Temperley, conurbano bonaerense, mientras volvía de la facultad y esperaba el colectivo.
El joven entregó su mochila pero igual recibió el balazo de un auto robado con pedido de captura; se arrastró herido hasta la casa de un amigo donde se desplomó y murió, pese a ser trasladado al hospital.
Dos de los cuatro asesinos fueron detenidos: Lautaro Ezequiel Silva de 21 años con antecedentes por robo, y Miguel Ángel Silva de 25 años, presumiblemente su hermano; allanamientos secuestraron celulares, buzos rojos y zapatillas usadas en el crimen, coincidentes con videos.
Los panelistas denuncian impunidad por justicia garantista que libera delincuentes con antecedentes, falta de patrullaje policial y escalada de violencia, ya que usaron vehículos de apoyo robados en Lanús y continuaron el raid delictivo hasta las 23:30 en Avellaneda y Monte Chingolo.
Critican que los asesinos matan por placer, muestran videos de la banda en redes faroleando con armas y robos, y exigen cumplimiento de la ley para evitar que pibes como Agustín mueran por un celular.