El gobierno bloqueó las acreditaciones de periodistas de TN como Ignacio Salerno y el programa de Luciana Geuna por grabar de forma oculta pasillos restringidos de la Casa Rosada con anteojos cámara, violando seguridad presidencial. La Casa Militar radicó denuncia por presunto espionaje ilegal e intromisión en lugares no autorizados.
El informe se mostró en "Mañana Qué" grabando cerca del despacho presidencial sin permiso, lo que generó investigación penal por posible revelación de secretos de Estado. Panelistas debatieron la gravedad: es delito consumado, en EE.UU. estarían detenidos, y compararon con protocolos estrictos en Quinta de Olivos o Casa Blanca donde se prohíben dispositivos ocultos.
Criticaron tanto el trato agresivo de Milei al periodismo ("rata inmunda") como la transgresión periodística. Santiago Caputo usó el incidente para desviar atención de otros temas. La medida inédita impide ingreso borrando huellas dactilares, tras denuncias previas de espionaje ruso pagando periodistas.
Abogados como Juan Pablo Confiorivelo y Fiorivelo advirtieron posibles secuestros de dispositivos y calificaciones por espionaje, ya que grabar oculto en áreas sensibles es violación de seguridad sin autorización expresa.