La aerolínea Ryanair anunció el cierre de su base en Berlín el 24 de octubre, con un corte del 50% en vuelos invernales, motivado por aumentos de tasas aeroportuarias del 10% entre 2027-2029 y ya un 50% desde la pandemia.
Los siete aviones y personal se reubicarán en aeropuertos de menor costo como Suecia, Eslovaquia e Italia, que suprimieron impuestos a la aviación.
La medida responde al alza de combustibles por la guerra y critica la política aeronáutica alemana por impuestos excesivos que perjudican la eficiencia.