Rosario Central suspendió todos los entrenamientos de una división juvenil de chicos de 13 años tras una denuncia anónima de una mamá por maltrato, bullying y supuesto abuso sexual.
El club descartó el abuso sexual, pero confirmó maltrato por un grupo de cuatro jugadores que ejercían autoridad y amenazas en un grupo de WhatsApp. Reunieron a padres que desahogaron versiones.
El presidente Gonzalo Belloso anunció charlas individuales con psicólogos desde el lunes para contener a los chicos, priorizando reinsertarlos con amor en lugar de sanciones expulsorias, reconociendo problemáticas sociales.
El caso puntual involucra a un chico cuyo papá transporta a víctimas de su bullying camino al entrenamiento.