Rosario Central suspendió actividades de la categoría 2013 (chicos de 12-13 años) tras denuncia de acoso, agresión física y amenazas con fotos íntimas de vestuario vía WhatsApp y redes. Tres compañeros agredieron a una víctima, con golpes en vestuarios, colectivos y entrenamientos.
El caso estalló el martes cuando un padre confrontó a otros tras que su hijo revelara los hechos; club activó protocolo, llamó al 112 (línea contra violencia infantil) y notificó a padres en reunión. Gonzalo Belloso, presidente, confirmó acoso y abuso físico (no sexual según club), pero con videos, fotos y amenazas de exposición.
Denuncia judicial en Santa Fe investiga; club enfatiza gravedad en vestuarios donde chicos pasan más tiempo. Similar a otros casos recientes como jockey en Mendoza.