El hijo exiliado del último Shah de Irán, Reza Pahlavi, criticó a Europa por mantenerse al margen de la represión del régimen iraní contra la oposición. Hizo las declaraciones en Berlín, donde el gobierno alemán declinó reunirse con él.
Pahlavi, figura controvertida tras manifestaciones antigubernamentales, instó a Europa a actuar para derrocar al régimen. Miles protestaron a favor y en contra durante su visita.
Citó al canciller Merz afirmando que regímenes basados en violencia tienen días contados, y cuestionó cuántos iraníes morirán mientras Occidente observa, con Internet bloqueado en Irán.