La tensión en Medio Oriente persiste pese a la tregua extendida, con Irán dividido entre moderados y el ala dura de la Guardia Revolucionaria liderada por Bahidi, jefe del grupo Quds y ligado a Hezbollah.
Se confirmó la renuncia del presidente del parlamento iraní, el ministro de Relaciones Exteriores está recluido y el ministro de Defensa israelí amenazó con demoler Irán a la edad de piedra si Donald Trump lo autoriza.
Israel se prepara para responder ataques de Hezbollah en Líbano o norte de Israel, mientras la falta de petróleo eleva precios y afecta Europa, con Rusia cerrando oleoductos kazajos desde mayo y Arabia Saudita exportando por Mar Rojo.
Estados Unidos vende crudo a Colombia, Japón y China, dejando a Europa inerme ante la crisis energética.