Preparan couscous hidratándolo con caldo caliente en proporción 1:1, aceite o manteca para soltar granos. Romy, la nutricionista, destaca que el couscous reemplaza al arroz o pastas con más proteína y fibras, menor riesgo metabólico.
Condimentan el couscous frío para hacer tabule típico marroquí: agregan daditos de tomate, cebollita morada fina, pasitas rubias, mezcla de hierbabuena y perejil, jugo de limón, sal y un toque de azúcar para abrir papilas gustativas. Comparten truco para exprimir limón sin semillas cortando el extremo y apretando.
Prueban la preparación, la elogian por especiada y rica, y la reparten a público afuera como bomberos y taxistas. Insisten en cocer bien el pollo e integrar sabores.