El pastor Walter Faría continúa su mensaje desde la zona sur dando testimonio personal: fue cautivo sin esperanza pero ahora habla de Jesús de Nazaret como fuerza, respuesta y camino lleno de amor y misericordia. Invita a los trabajados por brujos, curanderos o mala vida a seguirlo para salir de la desesperación y caminar con gloria.
Recita el Salmo 3 donde Jehová es escudo, levanta la cabeza y sustenta contra enemigos y adversarios que dicen no hay salvación en Dios. Afirma que para Dios nada es imposible, incluyendo demonios o enfermedades, y llama a poner la mano en la dolencia.
Ora en nombre de Jesús por los enfermos, los sana, libera de espíritus de enfermedad y manda levantarse. Invita a la iglesia con dirección en pantalla y da bendiciones.