Gebel, presentado como candidato presidencial, genera burlas por contradicciones en entrevistas antiguas donde niega ser pastor pese a definirse como "pastor de los jóvenes" y conferencista religioso, insistiendo en ser solo "comunicador" para no ser bajado de precio.
Panelistas muestran clips donde evade definiciones políticas: no votó, ni cerca de Milei ni Cristina, ni a favor ni contra aborto, no ordena presidentes, ignora peronismo. Lo acusan de ambigüedad coachada por Massa para restar votos a Milei, similar a tácticas pasadas.
Critican su falta de conocimiento sobre Argentina actual, viviendo en EE.UU., y lo ven como "candidato de la mentira" sin chances políticas, defendiendo indefinición como gris y timorato.