La empresa Palantir firmó en enero de 2024 una asociación estratégica con el Ministerio de Defensa de Israel para apoyar sistemas de automatización de ataques en la guerra, según ampliación del manifiesto de Silicon Valley.
El documento generó polémica porque especialistas lo tildan de autoritario, racista y supremacista, al otorgar poder a élites tecnológicas occidentales. Critican que Palantir se benefició de atentados como las Torres Gemelas y Bataclan para ganar contratos con gobiernos europeos como España, Reino Unido y Francia en manejo de datos poblacionales.
Voces alertan que la tecnología de Palantir hace dependientes a los Estados, vulnerando soberanía. La compañía busca ser arquitecta de la seguridad global en medio de disputas bélicas, convirtiéndose en indispensable para gobiernos más allá del militarismo.
Esto amplía su rol desde 2017 en vigilancia de inmigrantes en EE.UU. e Israel post-7 de octubre 2023, con Alex Cutt o Alex Carr defendiendo implicación tech en defensa nacional, armas IA como disuasión y servicio militar obligatorio.