El robot ACE, basado en inteligencia artificial, derrotó a tres de los cinco mejores jugadores profesionales de ping pong en China.
Equipado con nueve cámaras, sensores de alta velocidad y brazo robótico de ocho articulaciones, ofrece respuestas rápidas, adaptación al oponente y predicción precisa de trayectorias.
Desarrollado para entrenamiento, destaca por su técnica y velocidad en un deporte nacional chino como el ping pong.