Funcionarios iraníes emiten mensajes de unidad nacional ante tensiones en Medio Oriente con Estados Unidos, Israel, Líbano e Irán, rechazando divisiones internas.
Rechazan facciones políticas, prometen respuesta colectiva a agresión externa y lealtad al líder supremo; persisten tensiones con reanudaciones cíclicas de violencia.
El presidente del Parlamento usa lenguaje similar enfatizando obediencia al líder supremo.