Los inquilinos argentinos enfrentan dificultades para pagar alquileres que subieron por inflación sin aumentos salariales, recurriendo a desahorros o préstamos.
El uso de crédito subió del 10% al 18% de la población; más del 80% son clase media, media baja y baja con ingresos de 400.000 a 800.000 pesos pero alquilan desde 500.000 a 700.000 pesos.
En AMBA el 63% y en CABA el 70% está endeudado; los alquileres superan el 50% de ingresos vs histórico 25%, afectando asalariados, cuentapropistas y repartidores.