La Cámara Federal de Casación confirmó el decomiso de 111 propiedades en la causa Vialidad, valoradas en 685 mil millones de pesos equivalentes a casi 490 millones de dólares. La medida afecta mayoritariamente bienes de Lázaro Báez y 19 propiedades vinculadas a Cristina Kirchner, su esposo Néstor Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia Kirchner. Los jueces Diego Barroetaveña, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky rechazaron exenciones por traspasos a familiares, priorizando la recuperación del patrimonio estatal por sobre derechos de terceros.
La periodista Mariela Arias explicó el impacto emocional en Cristina Kirchner, afirmando que perder el Hotel Los Sauces, construido con su impronta al lado de su casa en El Calafate, duele más que la prisión. Detalló operatorias como alquileres de hoteles kirchneristas a empresas de Báez para lavar dinero de la corrupción vial, conexiones con la causa Otesur y traspasos a hijos en 2016 pese a causas avanzadas. Reveló una anécdota de 2013 cuando Báez la llamó amenazante mientras investigaba en el registro de propiedades de Río Gallegos.
Aníbal Fernández criticó la "herencia política" de Máximo Kirchner, exigiendo acuerdos sin "dedos" hereditarios. El panel, con Camila, destacó el fallo como histórico para causas de corrupción futuras, ya que impide esquivar decomisos vía herencias o ventas fraudulentas. La ejecución es definitiva: los bienes pasan al Estado para remate o uso público como hospitales, aunque apelable.
Los conductores subrayaron que este decomiso rompe la impunidad kirchnerista, con solo un bien a nombre de Cristina directamente, y afecta el poder político heredado pese a la condena firme de la Corte Suprema.