Alan relató su historia desde los 15 años con tormentos espirituales, abrazos invisibles, visiones y miedo, escalando a adicciones como cigarrillo, pasta base y cocaína que controlaron su vida por 12 años, viéndolo personas muertas y llegando a intento de suicidio con cuerda.
Intentó terapias y familia sin éxito, hasta accidente automovilístico lo llevó a Iglesia Universal donde participó de reunión, durmió en paz por primera vez, eliminó abstinencia, perturbaciones, vicios y recuperó familia, esposa, trabajo y paz espiritual gracias al Espíritu Santo.
El pastor Bruno enfatizó buscar ayuda de Dios como Alan, invitando a llamar al 011-5252-4070 para asistencia.