104 paracaidistas de 20 países rompieron récord mundial formando un rombo gigante en el cielo de Florida. Logran la figura en 40 a 60 segundos tras saltar de aviones, alcanzando velocidades de 190 km/h.
El riesgo principal es chocar con compañeros, por lo que memorizan rutas, órdenes de salida y micro-movimientos con manos y pies para mantener la formación perfecta.
Los conductores destacan esta hazaña como símbolo de paz y acuerdo humano frente a las guerras actuales, uniendo ideologías, idiomas e idiosincrasias diversas.