Seis de cada diez inquilinos recurren a créditos o ahorros para pagar el alquiler en 2025; 57,6% de hogares inquilinos se endeudaron el año pasado. No priorizan superficie ni barrio por altos costos, agravando el estrés habitacional.
Matías Araujo de Fundación Tejido Urbano explica que el problema radica en salarios atrasados, no en precios de alquiler estables. Propietarios compensan subas de expensas con bajas en alquiler; Airbnb pierde rentabilidad y vuelve oferta tradicional, pero demanda empobrecida.
En CABA, vulnerabilidad sube a 46% tras descuento de alquiler; 32% población inquilina. Jóvenes no salen de casa parental (4/10), familias destinan gran parte ingresos, 82% jubilados inquilinos son pobres. Araujo cuestiona sostenibilidad proyectos de vida.
Investigador alerta sobre indigencia y pobreza ajustada por alquiler; solución pasa por mejorar ingresos.