Un estudio privado revela que el 57% de los inquilinos recurrió a créditos o ahorros para afrontar alquileres, ya que los salarios suben por debajo de la inflación mientras los alquileres aumentan por encima.
Las familias ya redujeron superficie, calidad y localización de viviendas, convirtiendo el gasto en un costo fijo difícil de achicar más.
El 6% usó específicamente créditos según los datos.