Rusia brindó ayuda a Cuba con 100.000 toneladas métricas de petróleo, descargadas a finales de marzo en la Bahía de Matanzas por un petrolero ruso.
Los productos refinados comenzaron a salir de refinerías como Cienfuegos el 17 de abril, aliviando temporalmente la escasez de combustible y energía eléctrica en la isla.
La administración de Estados Unidos autorizó la entrega por razones humanitarias, permitiendo más combustible en surtidores y horas de luz por día.