El precio del barril de petróleo cayó de 105 a 97 dólares impulsado por la inyección de 1,6 millones de barriles diarios de Estados Unidos, que contrarresta la reducción de oferta de Irán ligada a la guerra.
El mercado global opera con unos 100 millones de barriles diarios, y esta intervención genera un techo a precios que podrían escalar a 130-150 dólares. Paralelamente, la producción mundial de GNL se redujo 25-30% por paradas en Qatar, abriendo oportunidades de exportación para Argentina si concreta plantas de licuefacción hacia 2027-2030.
Proyectos como los de PAE en Río Negro avanzan tras mudarse de Buenos Aires por obstáculos del gobernador Axel Kicillof. En Argentina, aprobaciones de importaciones por 1500 millones podrían derivar en superávit energético este año si los precios se mantienen.
El impacto en nafta local es limitado pese a bajas internacionales, clave para la desinflación en medio de subas inflacionarias en EE.UU. por el conflicto.