La leche de burra se usa como sustituto terapéutico de la leche de vaca para casos de alergia a la proteína de vaca y posee propiedades similares a la leche humana, según explicó Rogelio, productor en línea durante el programa. Indicó que no hay escala de producción suficiente para masificar su venta, ya que el consumo es principalmente terapéutico.
Rogelio rechazó la idea de comer carne de burro planteada por un productor chubutense, aclarando que en Chubut no hay burros suficientes. En el NOA sí producen carne de burro en estancias con apoyo universitario y enfoque social, en zonas donde no prospera la vaca.
Los conductores bromearon sobre probar la leche, destacando su dulzor y aceptación por niños alérgicos, que la toman con gusto a diferencia de otros sustitutos. Rogelio confirmó tener 50 burras produciendo 50 litros diarios, vendida pasteurizada y congelada en supermercados.