La justicia decretó la quiebra de Sancor, empresa láctea emblemática fundada en 1938, que procesaba 6 millones de litros diarios pero cayó a solo 700.000 litros por problemas económicos y deudas.
El gremio acusa desmanejo y vaciamiento, mientras la empresa culpa a gremios y la crisis, con consumo de leche bajando 7,7% en febrero. Algunas actividades continúan para pagar salarios adeudados a trabajadores, con prioridad en la liquidación de activos.
El panel recordó propagandas históricas emotivas de Sancor, asociadas a obras como "El diluvio que viene", simbolizando la caída de la industria argentina en Santa Fe y Córdoba bajo gobiernos aliados a Milei.
Compararon con la reciente venta de La Serenísima a Danone y Arcor, destacando el cierre de emblemas productivos nacionales.