El Pentágono estima que tomará hasta seis meses limpiar el Estrecho de Hormuz de minas iraníes, lo que prolongará las consecuencias económicas del bloqueo naval entre Irán y Estados Unidos. Tanto Irán como Estados Unidos utilizan esta ruta clave como elemento de presión en su conflicto.
El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos no siente presión para acabar la guerra con Irán y advirtió que el tiempo corre para Teherán. El ejército estadounidense desplegó un tercer portaaviones, el USS George H.W. Bush, en aguas de Oriente Medio, sin perspectivas de negociaciones mediadas por Pakistán.
La agencia iraní IRNA reportó disparos de defensa antiaérea en el oeste de Teherán por una posible amenaza desconocida. Esta tensión se suma al bloqueo naval que afecta el comercio marítimo en la zona.