El pastor continuó explicando Efesios 6:16 sobre el escudo de la fe que apaga los dardos incendiarios de Satanás, incluyendo tentaciones carnales, flechas de temor como en Job y, como último recurso, blasfemia contra Dios. En tiempos de crisis como la de Argentina, el miedo invade corazones por escuchar noticias mundanas en vez de la Palabra, pero Dios exhorta en Isaías 41 no temer porque Él fortalece y sostiene con mano victoriosa.
Job resistió las flechas de blasfemia instigadas por su esposa, quien lo incitó a maldecir a Dios y morir; él respondió que solo aceptaría lo bueno de Dios. Ejemplos como el rey de Samaria y los israelitas en Malaquías muestran cómo Satanás siembra dudas y reproches contra Dios mediante pensamientos groseros.
Para contrarrestar, la fe tiene buena memoria: en aflicción, recordar bendiciones pasadas y la fidelidad eterna de Dios, como en Lamentaciones 3, renovando esperanza cada mañana. No permitir que malos momentos entierren las misericordias divinas ni dudar porque la mente no entienda los planes de Dios.
Job confió en Dios sin entender su aflicción, aceptando misericordia en medio del dolor. Dios siempre es bueno y fiel, con pensamientos de bien para nosotros.