Dante Gebel, reconocido pastor evangélico que llenaba estadios con jóvenes, ahora niega ser pastor y aclara que respeta a los pastores que "huelen a oveja", pero no lo define. En entrevistas recientes evade definirse políticamente y revela que está armando un partido político con equipos técnicos listos, postergando el lanzamiento para después del Mundial.
En Radio Mitre, Gebel elude preguntas clave: no votó en las últimas elecciones, no se posiciona cerca de Milei o Cristina, ni a favor ni en contra del aborto, y evita ordenar presidentes o definir peronismo. Panelistas lo tildan de ambiguo, con "noceísmo" y falta de definiciones claras.
Critican su "falsa modestia" y especulan que abandona el rol pastoral por ambiciones políticas o económicas, recordando títulos como "pastor de los jóvenes" que él mismo usaba. Se burlan de sus contradicciones y lo ven como candidato en potencia sin convicciones firmes.