Las Naciones Unidas negocian el mantenimiento de su presencia como garante de paz en Líbano tras el fin del mandato de la FINUL el 31 de diciembre, aunque con un contingente menor.
La misión se intensificará cuando las condiciones lo permitan para apoyar el retorno de más de un millón de desplazados y el proceso de desarme, pese a resistencias de Hezbollah y limitaciones del ejército libanés.
En el sur de Líbano, cascos azules de varios países buscan la paz en medio del conflicto.