La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha drásticamente reducido el tráfico marítimo en el Estrecho de Hormuz, por donde pasa una quinta parte del comercio mundial: antes transitaban 130 barcos diarios y ahora solo uno, como el martes pasado.
Este bloqueo genera escasez de petróleo y un aumento del 45% en el precio del diésel, superior al de la gasolina, impactando precios de alimentos y mercancías en Europa, Asia y Estados Unidos debido al uso de diésel en transportes.
Medios iraníes reportan 3.000 muertos en Irán desde febrero, incluyendo 1.700 civiles en casas y escuelas, mientras el ejército estadounidense confirma haber atacado 13.000 objetivos.
El conflicto afecta las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde la economía pesa más que las muertes: subas en gasolina y cierres de empresas generan críticas, aunque Trump evita ataúdes llegando para no perder votos.