Fernanda Iglesias defiende su información sobre el programa de Beto Casella en América TV, donde él frenó un informe para desmentirla punto por punto, algo inédito en 20 años de carrera. Afirma que hay reuniones diarias con la cúpula del canal para ajustar el programa por bajo rating.
Discuten panelistas rotados como Joey Fernandez, la presencia del hijo de Casella por nepotismo y que Casella no permite debates profundos en su panel. Iglesias revela rencor personal porque Casella la criticó duramente en el pasado, llamándola anticuerpo de la televisión y gente negativa.
El panel de Puro show debate si hay presión por rating, confirmando reuniones con decisores como Juan Cruz Ávila y Omar Sanmarco. Iglesias insiste en su fuente interna y acusa a Casella de no soportar críticas de mujeres.
Mencionan que Casella necesita medio punto más de rating y recuerdan viejos informes donde la atacaban. El tono es tenso, con cruces sobre machismo y mala leche.