Beto Casella desmintió en duros términos las acusaciones de Fernanda Iglesias de Puro Show sobre supuestas internas en su programa, como un ultimátum para cambios, reuniones diarias en el canal y abuso de poder.
Explicó que hay reuniones ocasionales para mejorar el rating como en todo programa nuevo, negó querer meter a su hijo Franco de forma impositiva ya que fue decisión de Mariano Chade de Mandarina, y aclaró que sí cubren Gran Hermano pese a desacuerdos.
Defendió su rol como conductor generoso que reparte aire al panel, rotan panelistas como Carmelita Bárbaro, y criticó la información errónea o de mala leche que recibe Iglesias, insistiendo en que no es buen periodista sino animador exitoso.
Atribuyó los rumores a chismes de los 90s y llamó a verificar con móviles propios en lugar de repetir datos falsos.